Rompiendo Aguas

CAPITULO 7

“ Rompiendo aguas ”

Continuo donde me quedé….

Os adelantaba que los peques nacieron antes de tiempo, prematuros a las 35 semanas y 4 días.

¿Sabéis eso del “síndrome del nido”? yo creo que lo tuve en muchas muchas ocasiones durante todo el embarazo, creo que ese síndrome era fijo en mi, jajaja… estaba obsesionada con dejar previsiones de comida (porque estaba claro que yo sola y con dos bebes en casa poco iba a poder cocinar, y debía comer sano y alimentarme bien, la comida precocinada no era una opción, la mami necesita fuerzas y super recuperarse!!). ( “No olviden supervitaminarse y mineralizarse!!” Creo que el Super Ratón hizo mella en mi infancia)

Así que, mi madre, mi suegra, mis abuelas… y yo (por supuesto). Todas cocinaron platos ricos para mi.

Entre otros muchos platos, había sanfaina de una de mis abuelas y lentejas de la otra (mis dos platos preferidos (no miento)).

También hice conservas. Mi suegro me compraba cajas de hortalizas y verduras (mirad las fotos) e hice muchas mermeladas!! (a ver si un día me entretengo y os cuento como hago las conservas, las mermeladas y como preparo las verduras a medio hacer y las congelo… que solucionan muchas comidas, y nos ahorran mucho tiempo, sobre todo el día que nos da pereza cocinar).

Si durante todo el embarazo fui “Doña Miss Apañá”, la última semana ni os imagináis.

Me entró una obsesión loca por la limpieza. Todo estaba sucio, todo necesitaba ordenarse, en los rincones había polvo, la ropa estaba mal organizada y mal doblada, y la de cama no olía suficientemente a limpio…

El día que me puse de parto… me desperté a las 5h de a mañana, hice a mi marido (después de ayudarme a levantarme de la cama cual hipopótamo recién comido) que bajase a casa de sus padres, porque mi suegro tenía una caja de calabacines que yo le había encargado para hacer cremas, y me quería poner a primera hora, o sea, a las 5.30h está muy claro que es la mejor hora para hacer cremas de verduras.. (a mi marido no le pareció tan buena hora, pero no estaban mis hormonas como para ponerse a cuestionarme nada, ni lo intentó. Y se puso la chaqueta encima del pijama y a por la caja!).

Mi prisa por cocinar era porque al medio día una amiga se había ofrecido a ayudarme a limpiar la cocina, con mi promesa de que ya no cocinara más.

Y debía aprovechar a acabar todo antes de ponernos a limpiar. (el caldo y las cremas ensucian mucho, así que aproveché a tope! y ya después quedaría la cocina bien limpita y la despensa a rebosar!

Os suena a loca no? Lo se. Se me fue de las manos.

Tanto que mi marido acabó comprándome un arcón congelador (de esos enormes de las casas de helados) para meter toda la comida. (verídico)

Ahora… la parte buena.. es que durante muchos días, con los peques ya en casa, yo no pisé la cocina más que para calentar los platos.

Pues bien… comencé a cocinar a las 5.30h y no paré hasta que llegó mi amiga sobre las 15h que me hizo apagar la vitro, y me castigo a sentarme en la cocina mientras yo la miraba como limpiaba. A mi se me comían los demonios, así que al menos, me dejó un trapo y me daba cosas para limpiar sentada.

Mi amiga se fue a las 18h, después de merendar conmigo. Bueno, yo de intentarlo. Porque no conseguía, desde hacía semanas, que nada se me aguantase en el estómago, la acidez podía conmigo.

Y fue pasada una media hora que de golpe noté como se me escapaba la orina, cosa bastante común de que me pasase también durante las últimas semanas. Pero ese día fue como diferente, como exagerado, recuerdo coger un trozo de papel de cocina para poder salir corriendo (paso tortuga) hasta el lavabo. Pero de la manera que empapé el papel no era normal.. un papel, otro papel… Ups!! He roto aguas!

Así que llamé corriendo a mi marido, que vino, se ducho, se afeitó, merendó, eligió el conjunto de ropa para poderse, se cambió la posición de los cordones de las deportivas, comprobó sus emails, llamó a vecina de su tiaabuela de Teruel para ver que había desayunado…. No, es broma, creo que solo se duchó.. pero se me hizo eterno!!!!!!!!!

Aunque me encontraba muy bien, no tenía contracciones, ni malestar… pero quería llegar al hospital lo antes posible, que vivimos a 50km!

Bueno, había fechas y fechas para ponerse de parto… mi ginecólogo (por mutua) me daba ánimos a que aguantase lo máximo posible. Y que si pasado el puente de la Purísima continuaba igual o peor valoraríamos las opciones de parto. (Os hablaré de eso en el próximo capítulo)

La mutua que tenía en ese momento no cubría ningún hospital preparado con área de Neonatos, así que debería irme al hospital público (en que también llevaron mi embarazo).

Y tal cual, la mejor fecha fue ponerme de parto en pleno puente de Diciembre… menos personal en el hospital, sin estar cumplida  y mi gine de vacaciones haciendo una ruta en moto por las dunas del Sahara (también verídico).

Llegamos al hospital cerca de las 20h y pasaban las horas y no había manera de que las contracciones comenzasen.

Rompiendo Aguas

No me apetecía que me pusiesen Oxitocina, así que pedí un balón de Pilates… y ya me veis en la fotografía. Y la verdad es que fue mano de santo! Porque comenzaron las contracciones!! (podéis fijaros en mis piernas!!! Ahora entendéis porque dije en el capitulo anterior que las últimas semanas no podía con mi cuerpo. Ni estar sentada, ni tumbada ni de pie!)

Rompiendo Aguas

“Rompiendo Aguas”

Continuará…

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mamae

Soy mamá de dos hermosos gemelos de 8 años. Tienen autismo, así que lucho para dar visibilidad y normalizar esta condición. Y lo hago mostrando nuestro día a día ;-)

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