NFAQS

Non Frequently Asked Questions (Preguntas no frecuentes)

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¿Una cola inclusiva? ¡¡Eso es separarlos!! Inclusión es que todos estemos en el mismo saco.

No, no nos equivoquemos.

Hemos de hablar de equidad.

Inclusión no es que mi hija se adapte a la “normalidad” establecida por la sociedad, sino que la sociedad adapte esa “normalidad” para ellos.

Y estemos todos en ese mismo “saco” adaptado para las necesidades de cada uno.

Tu tienes la facilidad de cambiar el mundo para adaptarlo. Pero no le puedes pedir a personas con diferentes capacidades que se adapten a ti, ellos no tienen la capacidad.

Es por ello que por ejemplo hay adaptaciones curriculares, o parques adaptados, o rampas de fácil acceso, …

¡¡Hacer una cola inclusiva no es hacer segregación!! Es darme las facilidades para que mi hijo pueda acabar haciendo la misma actividad que otras niñas y niños, en este caso, hacerse la foto con el Rey Mago.

¿Y no os marcamos como raritos al separaros haciendo una cola diferente?

¡¡No!! No nos equivoquemos. 

¡¡Me estas dando las facilidades para que pueda acabar haciendo lo mismo que tu!! Darle la carta al paje Real, o hacerme la foto con SSMM los Reyes Magos 

¡¡Equidad!!

¡Muchas niñas y niños están excluidos de la actividad, están automáticamente excluidos porque no pueden ir, porque las actividades no están adaptadas para ellos! porque normalmente no suelen ir.

¡¡Por eso lo que estamos haciendo es facilitarles la inclusión en las fiestas!!

Además de esta manera también enseñamos y educamos en la diversidad. Para que los niños crezcan sabiendo que hay muchas y variadas maneras de convivencia.

Por ponerte unos ejemplos: 

¿verdad que no le haces leer un libro impreso en tinta a una persona invidente?, sino que le facilitas un audio-libro o un libro en braille. 

Entonces. ¿Lo estas excluyendo o estigmatizando? 

No.… simplemente estas adaptando algo a sus necesidades.

La exclusión o estigmatización viene exactamente con lo contrario… cuando le obligas a leerlo como lo haces tu… porque eso es lo que marca la sociedad como “normal” (que palabra tan fea).

¡¡No hay nada hecho para realmente incluir a todo el mundo!!

¡Hacer una cola inclusiva no es apartarme! ¡Apartarme es no hacerla y que no pueda asistir!

¿O quizá prefieres que me quede en casa?

¡Las rabietas son comunes en niños pequeños! Mi hijo las tiene.

Mi hijo no tiene rabietas… tiene crisis.

La sobreexcitación que sufren los peques con diversidad funcional, no la puedes comparar con la estimulación en un niño neurotípico.

No vuelven a casa súper contentos y excitados, duermen, y al día siguiente no ha pasado nada. 

Para los peques con diversidad funcional es todo mucho más complicado.

Y a medida que crecen y son más conscientes por edad, sufren entonces de frustración por no poder disfrutar al igual que lo hacen otras niñas y niños de actividades que hacen justo pensadas para pequeños. 

¿O es que quizá solo se hacen pensadas en algunos?

¿A cualquier niña o niño le cuesta una espera? A la mía también le cuesta esperar su turno, pero la educo.

¡Qué suerte la tuya que tienes el don de educar mejor que yo!

Pero a mi hijo no es que le cueste…. es que mi hijo no la tolera!!

Los olores, la temperatura, los ruidos, las luces, …. estar rodeados de gente… 

Mi hijo se tira en el suelo de angustia. Se tapa los oídos de dolor. 

Y durante los días siguientes entramos en una etapa de conflictos… no quiere ir al colegio, sufre insomnio, le cuesta adaptarse a los ritmos de nuevo, no tolera la comida, vuelven las ausencias, todo es porque si… o porque no.… y precisa de atenciones constantes. 

Hasta que después de estar ratos y ratos evadiéndose y de no salirnos absolutamente nada de unas rutinas más rígidas, digiere esa sobrecarga de estímulos y vuelve a enganchar su ritmo normal.

Porque os aseguramos que no se trata solo del momento de la crisis puntual.

Así me pego días y semanas enteras con cada cambio de rutina o de sobreestimulación al que le hago enfrentarse. Con cada cambio que ocurre en su vida.

Y cambios hay todos los días… los cambios de estación y con ellos los cambios de ropa, no encontrar la marca de hamburguesa que a él le gusta, que la maestra por maternidad este de baja y otra supla su cargo, que el miércoles que tocaba ir a música sea festivo y no haya….

¡¡Y necesita esos cambios, porque necesita vivir!! Pero necesita que le resulten lo más fáciles posibles para poder hacer lo mismo que cualquier otro dentro de sus posibilidades.

¡Lo que queréis es pasar los primeros! ¡¡Os estáis colando!!

¡Pues te lo cambio! te cambio el colarte… por lo que mis hijos tienen.

Yo le deseo a todo el mundo que vea esta cola inclusiva como una cola VIP, que sean ellos quien tengan el acceso...

yo se lo cambio…   le cambio el diagnóstico de mi hijo, le cambio mis padecimientos, mis miedos al día de mañana, le cambio todas las ayudas que tengo que pedir, todas las terapias que tengo que pagar, toda la carga psicológica que aguanto, toda mi frustración, todas las crisis que sufren en casa mis pequeños, le cambio todas las veces que lloro, el desgarro en el alma que siento cuando los veo esforzarse y no llegar, por no poder hacer la vida “normal” que la sociedad tiene estipulada… yo te lo cambio … ya hago yo la cola “normal!!!

Pero… ¿si ahora se habla mucho de inclusión?

Queda muy bien hablar de inclusión, muchos son a los que se les llena la boca hablando del decreto de inclusión.

¿Pero de que sirve?  Si luego no existen las facilidades reales. Si los recursos no están y la desinformación brilla por su ausencia.

Lo primero, inclusión viene de incluir, significa que antes estaba fuera y ahora me metes dentro. 

Para mi hemos de hablar de convivencia, que viene de convivir. 

Todos tenemos que estar en la misma armonía.

¡¡Pero para ello… has de adaptar el mundo!!

Has de pensar en equidad.

¡¡¡Hay que hablar de inclusión valorando las necesidades reales que tenemos!!!

Y esas no son para todo el mundo igual, esa es la verdadera inclusión.

¡Las necesidades de sobreestimulación cognitiva no se están teniendo en cuenta! ¡Y debemos!

Y antes de que hubiera estas colas de Navidad… ¿No ibais?

Muchísimas familias no! Se quedan en su casa.

Son muchas las actividades que no han podido disfrutar de las fiestas de los municipios.

En general somos muchas las familias que no podemos disfrutar del carnaval, de fiestas de cumpleaños, ni desfiles, ni carrozas, ni San Joan, ni ferias, ni cine, ni teatro,  ….. hay demasiados sobre estímulos.

Nuestra solución es intentar hacer muchas actividades sin completarlas, es decir, ir al teatro o a una fiesta y salir al cuarto de hora. 

No es justo que se lo pierda, tampoco es justo hacerle padecer. 

Así que nos amoldamos a él y a sus tiempos.

Pero si lo ponemos un poco más fácil… conseguiremos hacer un poquito más….

¿Pero y porque la Navidad y no la feria de Abril?

¡¡Pues este fácil acceso debería contemplarse siempre!!

Pero la Navidad esta justo hecha para los niños. 

Y hablando en plata “no nos da la real gana” que se la pierdan. 

Es algo que desaparece, la magia que la envuelve se desvanece con su inocencia, tiene fecha de caducidad, así que no es algo que pueda esperar a que el consiga tolerar mejor, no tengo que esperar para que mi hijo le pueda dar la carta al paje Real o hacerse la foto con el Rey Mago. 

Es ahora.

¿Pero no luchabais por que no os pusieran una etiqueta?

No!! Tenemos una etiqueta que se llama diagnóstico. 

Lo que no queremos es ir con la etiqueta colgando porque siempre nos estamos justificando y pidiendo ayuda.

Cuando además no hay nada físico, las justificaciones son más comunes.

Mi hijo tiene, perdona, me deja pasar… no, a mi no me lo has de decir… has de buscar a.… y tu coges al niño a cuestas y vas a buscar a … mi hijo tiene, perdón que chille pero mi hijo tiene, lo siento corre porque mi hijo tiene, …. 

a parte de soportar las miradas dañinas, esas que se clavan.

Es agotador… psicológicamente agotador.

Cuando dentro de las “normalidades” tu no sales de una línea no necesitas que haya otras atenciones. Pero cuando si que sales de esa línea, si que lo necesitas.

Lo necesitas para que familias como la mía no se queden en casa.

Para que dejemos de justificarnos o de exponer más de la cuenta a nuestros hijos a sobreestimulaciones.

Porque os aseguro que me quedo en casa muchas más veces de las que me gustaría.

Pero como todo está hecho de manera “normal”. Nadie lo tiene en cuenta.

No me haces diferente. Yo soy diferente, mis hijos son diferentes. Todos somos diferentes.

Lo que pasa es que las personas que tienen esa diferencia marcada con un diagnóstico reconocido será por algo. ¿No crees? 

¿Y que es lo que queréis?

No vale que el mundo este adaptado solo para unos pocos

¡¡Lo que queremos es poder normalizar la diversidad!!

Concienciar de las necesidades reales, del porque las hay, de cuales son.

Queremos que faciliten la integración y para eso necesitamos tu ayuda, tu colaboración y tu empatía.

Y que el mundo deje de ser “normal” (entre comillas) y hecho para normales (entre comillas) para que sea para todos.

Y para que sea para todos tiene que ser adaptado para todos.

¿Sirve para más cosas esta campaña a parte de hacer un acceso fácil?

¡Por supuesto!! Esto también es una campaña de concienciación. 

¿Para que todo el mundo sepa el por qué?

Para las personas empaticen.

Para las personas que quieran crecer y abrir su mente entiendan que hay niños que no toleran las cosas igual que sus hijos.

¿Cómo lo resumirías? 

Hagamos un mundo valido para todos. Para hacer personas que puedan vivir en un mundo y no ser tan dependientes. 

Si no facilitamos que las cosas cambien, sino cambiamos el mundo, estos niños van a ser luego adultos con TEA, adultos con Sindrome de Down,…. 

Hemos de brindarles la facilidad de vivir sin la necesidad de una persona adulta a su cargo. 

Y para conseguir que no sean dependientes hemos de mejorar el mundo en el que ellos también han de vivir. 

Es un miedo generalizado de las familias, que pasará con mi hijo cuando sea adulto.

Si normalizamos las cosas… el primer año lo verás raro, el segundo año, lo verás algo diferente, el tercero lo tendrás normalizado.

Hay que poner soluciones para que todo el mundo pueda participar.

Muchas familias de niños con diversidad funcional estamos actualmente excluidos de algunas actividades sociales por las necesidades especiales que tienen nuestros hijos, hay circunstancias como el ruido, las luces, y sobre todo las largas esperas hacen que nos quedemos en casa muchas más veces de las que nos gustaría, no pudiendo así disfrutar en familia de numerosas actividades.

Sin iniciativas como esta, nos vemos obligados a quedarnos en casa y nuestros peques han de dejar de participar porque estas actividades no están adaptadas para ellos.

Inclusión es acoger a los demás valorando sus necesidades

Inclusión es valorar al otro con sus diferentes capacidades